Cuando el acero es sometido al fuego a altas
temperaturas, aumenta su dureza y resistencia. Este principio de la metalurgia,
ilustra una verdad espiritual en la vida de los hijos de Dios. En otras
palabras, las pruebas que enfrentamos son un medio para nuestro
crecimiento espiritual como cristianos.
Notemos las
siguientes palabras en la carta de Santiago: “Hermanos míos, tenéis por sumo gozo cuando os halléis en diversas
pruebas”(Stg.1:2). Las enseñanzas de la Biblia, y la
experiencia de cada hijo de Dios, nos recuerdan que la vida cristiana no es un
lecho de rosas, sino una puerta estrecha y un camino angosto donde encontraremos
diversas pruebas. Estas pueden ser de naturaleza espiritual, emocional, relacional,
físico, económico, entre otros.Jesucristo expresó:“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo
tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Jn.16:33).También podemos considerar
las palabras del apóstol Pedro al escribir a los creyentes bajo el fuego de la
persecución:
“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido,
como si alguna cosa extraña os aconteciese…” (1P.4:12). “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el
diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual
resistir firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van
cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1P.5:8-9).
Ahora bien, las
pruebas son necesarias en la vida de un hijo de Dios. El apóstol Pablo escribió:
“es necesario que a través de muchas
tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hch.14:22). Por tal razón, ratificamos que las pruebas que enfrentamos son un medio para nuestro crecimiento
espiritual como cristianos.
Para entender
mejor este principio se impone responder la siguiente pregunta: ¿De
qué manera las pruebas son un medio para el crecimiento espiritual del cristiano? Las
mismas son un medio para tal fin de dos maneras:
1 Cuando se asume una actitud correcta frente a las pruebas
Lamentablemente, no siempre se asume una actitud correcta
cuando enfrentamos pruebas. En tal sentido, hay diversas reacciones como la negación,
la rebelión, el desánimo y el desenfoque.
Afortunadamente, muchos cristianos asumen una buena
actitud cuando son visitados por las pruebas. En el pasaje de Santiago leemos: “Tened por sumo gozo cuando os halléis en
diversas pruebas”. Cabe preguntarnos: ¿Es posible tener gozo cuando vienen las
pruebas difíciles de la vida? La respuesta es positiva, cuando se tiene el
concepto correcto del gozo a la luz de la Biblia, y cuando se mira a la misma
teniendo en mente a nuestro Dios.
El significado del gozo en las Escrituras no es una
simple alegría pasajera, pues de esa manera sería prácticamente imposible
mantenerse gozosos en medio de la prueba. El propio Jesucristo expresó en el
huerto de Getsemaní: “mi alma está muy
triste, hasta la muerte…”(Mt.26:38).
Sin embargo, a pesar de dicha tristeza, se declara en Hebreos 12:2: “...por el gozo
puesto delante de él sufrió la cruz…”.
El “gozo”, fruto del Espíritu Santo, aunque puede
contener una cuota de alegría, esta no es el aspecto esencial del mismo. La
realidad es que el gozo es la seguridad total que tenemos en nuestro Dios, que
suceda lo que suceda Él nos tiene en sus manos y siempre quiere lo mejor para
nosotros, aunque estemos sufriendo grandes vicisitudes.Por esta razón, el
profeta Habacuc pudo exclamar las preciosas palabras que podemos leer en Habacuc 3:17-19.
Por otra parte, puede el cristiano tener gozo en medio
de las pruebas cuando puede ver las mismas a la luz de Dios.
Es decir, tener la confianza de que Él nunca nos abandonará y nos dará
finalmente la victoria sobre el sufrimiento(1P.5:7,10-11).También
significa evaluar las pruebas a la luz de los grandes propósitos de Dios para
nuestra vida terrenal y desde la perspectiva de la eternidad (2Co.4:15 al 5:1).
La otra manera en que las pruebas se convierten en un medio de
crecimiento espiritual para el cristiano es:
2 Cuando se comprende el significado bíblico de las pruebas (Stg.1:2-3)
Santiago expone en este pasaje el significado de las
pruebas en la vida cristiana, haciendo notar que las mismas producen paciencia
y un carácter maduro.
La palabra paciencia en la Biblia, no significa
resignación o aceptación pasiva de las circunstancias porque no nos queda otra
alternativa. Se relaciona con permanecer firmes y fieles al Señor a pesar de
todos los sufrimientos y dificultades. La misma es condición indispensable para
dejar obrar a Dios en nuestra vida, moldeando nuestro carácter y cumpliendo su
propósito en nosotros.
El apóstol Pablo también se gloriaba en las
tribulaciones, pues estaba convencido que estas producen paciencia en la vida
de los hijos de Dios (Ro.5:3-5).
Por otra parte, la expresión: “para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”,
nos recuerda que las pruebas producen un carácter maduro. El apóstol Pedro también
abordó esta idea, al comparar el resultado de las pruebas en la vida del
cristiano con el proceso para refinar el oro (1P.1:6-7).
Finalmente, en
palabras del comentarista William McDonald:“Frente a las pruebas ¡No nos rebelemos! ¡No
desfallezcamos! ¡Regocijémonos! Estos problemas no son enemigos, viniendo a
destruirte. Son amigos que han venido para ayudarte a desarrollar el carácter
cristiano”.[1]
Que nuestro Dios en su misericordia nos ayude a asumir una actitud, y una comprensión correcta, frente a las pruebas como medio de crecimiento hacia la madurez espiritual.
[1] William MacDonald,Comentario al
Nuevo Testamento (Terrassa Barcelona, España: Editorial CLIE, 1995): 1219.
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